En 2023, la empresa de análisis de ADN 23andMe sufrió una filtración que expuso los datos privados de casi 7 millones de usuarios. Lo llamativo es que los ciberdelincuentes no reventaron los servidores de la compañía: simplemente cogieron listas de contraseñas filtradas de otras webs y probaron a entrar en las cuentas de los clientes. Como miles de personas reutilizaban la misma clave, consiguieron acceso directo a su información genética y árbol familiar sin hackear nada. En su respuesta oficial, la propia empresa señaló directamente a los usuarios: la brecha ocurrió por reciclar contraseñas.