La Autoridad de Protección de Datos de Suecia (IMY) sancionó a la Policía de su propio país con una multa de 250.000 euros tras descubrir que varios agentes utilizaban una aplicación de inteligencia artificial (Clearview AI) subiendo fotos y datos de ciudadanos para hacer búsquedas rápidas. El regulador concluyó que los trabajadores habían vulnerado gravemente la ley de protección de datos al volcar información privada de personas en una plataforma de IA de terceros sin su consentimiento ni base legal. Recuerda la regla básica antes de pedirle un favor a cualquier IA: si el texto incluye nombres, caras, contratos o información confidencial de clientes, no se sube jamás.